La Canasta Básica Total crece más que la inflación

por Carlos Heller

El Indec publicó los valores de la Canasta Básica Total (CBT), compuesta por alimentos y servicios, que alcanzó los $ 14.501 en abril para una familia tipo, un monto necesario para no caer en la pobreza.

Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, en diciembre de 2016 –último dato relevado–, la mitad de los trabajadores percibía un ingreso inferior a los $ 10 mil. En este segmento, pueden caer en la pobreza muchos hogares, incluso con ambos cónyuges trabajando.

Lo más preocupante es que los valores de la CBT han venido creciendo por encima de la inflación. Ya sea que la midamos en términos interanuales (abril 2017/abril 2016), con respecto a diciembre de 2016 o en el propio mes de mayo, la CBT supera los incrementos del IPC del Indec. Esta evolución señala una tendencia firme por la cual los más vulnerables sufren una inflación superior al promedio, determinada principalmente por los precios de los servicios, en especial por los incrementos tarifarios. También indica, en parte, que la tarifa social no está alcanzando a quienes debería: es más una definición para construir el relato oficial, que una medida efectiva.

Tarifas que se incrementarían significativamente tras las elecciones, tesis reforzada por las declaraciones del ministro de Energía, Juan José Aranguren. Sobre el aumento del precio de la electricidad en la provincia de Buenos Aires, frenado por un juez, el ministro se preguntó “¿Quién decide lo que es gradual? Para eso están las elecciones”, indicando que no habrá cambios en la política tarifaria. Para intentar justificar los incrementos, sostuvo que “el aumento es razonable porque, si no, está en riesgo el abastecimiento”, una tesis que carece de sustento: lo que se discute es si las tarifas son accesibles para la población de recursos medios y bajos.

En el reportaje se le escapó una concesión a la gestión anterior, al sostener: “Cuando hablamos de razonabilidad tenemos que hablar de tiempos. Entre 2003 y 2015, los sueldos en Argentina aumentaron en promedio un 1600%, el tipo de cambio un 1500%, la inflación (…) 1300% y las tarifas en Edenor y Edesur 200%”. Reconoce, aunque quizás no signifique una valorización positiva de su parte, que en los pasados 12 años kirchneristas los salarios les ganaron a la inflación, al tipo de cambio y a las tarifas. Todo un dato que ya se comentó en esta columna, y que ahora aparece inadvertidamente en boca de un ministro macrista.

Lo que no explica Aranguren es que a pesar del fuerte aumento de las tarifas de los servicios energéticos (electricidad y gas), en los primeros cuatro meses de 2017 los subsidios al sector energético disminuyeron solo un 10 por ciento.

La reducción de subsidios obtenida por el incremento de tarifas en el primer cuatrimestre es prácticamente compensada por los recursos para el “Plan Gas” que van a las firmas gasíferas para que supuestamente inviertan, aunque no hay metas explícitas y queda al arbitrio de las empresas.

De esa forma, lo que antes el gobierno direccionaba a los bolsillos de los consumidores, ahora se redirecciona a las compañías prestadoras. Un cambio que sin duda beneficia a las empresas, algunos de cuyos CEO están en el gobierno.

En su breve alocución por el 25 de Mayo, el presidente de la Nación criticó a “jueces, sindicalistas, empresarios, que se creen dueños de decirnos lo que tenemos que hacer” y se definió como “servidor público” luego de expresar que “somos los ciudadanos los que tenemos el poder”. Una generalización asombrosa, el pararse en el grupo de los ciudadanos y autoexcluirse de los empresarios. No obstante, habría que preguntarse con cuáles ciudadanos se referencia Macri, puesto que el mensaje del cardenal primado, Mario Poli, fue muy claro: “Buena parte de nuestro pueblo no se siente invitado” porque “carece de lo necesario para una vida digna”. Una frase que resume la situación social que imponen las políticas de desregulación, financiarización económica y beneficios a los grandes capitales. En el corto plazo, este modelo solo puede enfrentarse a partir de una oposición unida alrededor de un acuerdo programático en las próximas elecciones de medio término.

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