De Angeli, un campo de contradicciones

Hace unos días, Alfredo De Angeli, se retorcía para explicar la posición asumida por sus jefes políticos: La conducción nacional del PRO que salieron a apoyar abiertamente la autorización del gobierno uruguayo para que la pastera UPM aumente su producción y por ende, la contaminación sobre el río Uruguay.

De Angeli se hizo conocer como opositor a la contaminación del río por medio del clorados, aunque no contra los agrotóxicos con que se fumiga la soja, y la posición de sus jefes porteños lo dejó en “orsai”.

En los cortes de ruta el de Gualeguaychú, también enarboló la bandera del federalismo pero sus jefes tomaron posición en Buenos Aires, sin consultar y en función de los intereses porteños, -ya lo habían hecho para definir la candidatura de De Angeli-. Queda claro que el modo de “la nueva política” es unitario, totalmente opuesto al federalismo. Otra vez fuera de juego.

Y ya que estamos con la definición de la candidatura, es bueno recordar que la misma se impuso a sillazos y a golpes de puño en el congreso partidario de Villaguay. La misma forma violenta con que presionaron a este cronista allá por 2009 durante una entrevista radial mientras protestaban frente a la Casa de Gobierno de Entre Ríos por el precio del trigo. Pero las mañas no se pierden y los “deangelistas” volvieron a usar la violencia contra el director de LT 41, Eduardo Gurovici en la marcha del domingo 6 de octubre.

Nada tienen que ver esas reacciones violentas con el mensaje insípido y los globos de colores que impulsa el comando porteño de campaña, inspirado por Durán Barba. Una contradicción más.

Hasta aquí estas contradicciones se podrían explicar, disimular o tomarse como secuelas del debate interno del macrismo.

Lo insalvable

“Unión por Entre Ríos es un proyecto que termina el 27 de octubre, porque no hay que pensarlo como algo que se proyectó para más allá del 2013.” Así de lapidario fue Emilio Martínez Garbino, uno de los gestores del acuerdo entre el bustismo residual y las huestes locales de los PROteños.

Sin una propuesta clara más allá de la imagen del ruralista y de las ruinas del poder bustista, Martínez Garbino no hace más que poner está situación sobre la mesa y dejar al descubierto las peleas internas que ya se venían expresando en la campaña de las PASO.

Ni Rogelio Frigerio, jefe de campaña del macrismo, quiso arriesgar una opinión y dijo “Estamos trabajando para octubre, no estamos pensando en 2015.”

Por su parte, el mismo De Angeli, aseguró que “eso comienza a partir del 27 de octubre”. En este punto la contradicción es irresoluble, porque no hay modo de cumplir o negociar con los dos postulados. O empieza o termina, no hay punto medio.

La contradicción entre Alfredo De Angeli y Martínez Garbino acerca del principio o el fin de Unión PRO Entre Ríos, le dan la razón al segundo.

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